La leyenda cuenta que el diablo merodeaba por los Barrios Altos de Lima, lugar donde se encuentra la piedra, de repente este vio venir la procesión de la Virgen del Carmen, se volteó tratando de huir, pero al girar vio otra, la del Señor de los Milagros. Ante tal muestra de fe y viéndose sin salida, tropezó con la piedra y la atravesó para poder salir a otra calle lanzando un suspiro de alivio que toda Lima pudo escuchar. Al atravesar la piedra creó el círculo que la define. Desde entonces esas calles fueron bautizadas como calle peña horadada y calle suspiro, a pesar que hoy en día ya no conservan ese nombre.
A través de los años, se ha intentado retirar la piedra para que no entorpezca el libre discurrir de los peatones y para pavimentar, pero es imposible, ni aún utilizando maquinaria se logra moverla de su lugar, como si el demonio lo impidiera. Algunos alcaldes ni siquiera se han atrevido a tocarla para no estar en pugna con el diablo. Hace pocos años se intentó nuevamente destruirla para poder construir una fuente, pero fue imposible moverla y dicha fuente se instaló en una esquina próxima. Muchos habitantes de Lima se persignan al pasar junto a la piedra y en las noches de luna llena hay algunos que se acercan a la piedra para adorar al demonio.
Teodomiro Mendoza, es un panadero cuyo establecimiento queda exactamente frente a la piedra. Teodomiro cuenta que por las noches se escuchan gritos. Karen Herrera, vendedora de comida de la zona, afirma también que escucha lamentos que salen de la piedra.
En la zona se han cometido crímenes que la policía nunca ha podido resolver y múltiples suicidios.
La misma historia contada desde un video:








